DIARIO LA NUEVA PROVINCIA DEL DOMINGO 30 DE OCTUBRE


Guerra

Para neutralizar primero y abatir luego a quienes expresamente postulaban, en la década del setenta del siglo pasado, la guerra como atajo revolucionario y la consigna de matar y morir como lema de militancia, algunos miembros de las Fuerzas Armadas --incluidos los oficiales de la Marina que acaban de ser injustamente condenados-- recurrieron a métodos crueles. Pero más allá de los espantos de cualquier guerra, jamás renunciaremos a vocear a los cuatro vientos, para provecho de tantos desmemoriados, que por fortuna la guerra contra la subversión setentista se ganó. La ganaron nuestras Fuerzas Armadas y conjuraron así el peligro de todas aquellas cosas que iban a ocurrir en caso de perderla (y de las que hoy nadie se preocupa porque no llegaron a ocurrir). Perderla, aún con métodos mejores, habría sido catastrófico. Porque los derrotados deseaban emular a Fidel Castro, a Mao y a Lenin y convertir a la Argentina en otra Cuba.