¿QUE ES LA FAMILIA?


Dos ómnibus llenos de estudiantes secundarios de colegios católicos en Santa Fé y Callao, gritando como desaforados por las ventanas “La Familia ES importante” un día de semana en las primeras horas de la tarde es un hecho que nos invita a reflexionar. Es interesante tratar de desentrañar este mensaje lanzado como grito de guerra. Lo primero que se me ocurre es preguntarme ¿Quién dice que la familia “no” es importante? Es por lo menos sorprendente que parte de la sociedad y algunos jerarcas de la iglesia católica reaccionen con tanta violencia e irracionalidad y lleguemos a escuchar frases y consignas que nos retrotraen a la Edad Media, a la Inquisición.
Creo que hay una falla en el Principio de Realidad de estos modernos Torquemadas. Por mi trabajo social en extensas zonas del Conurbano, he conocido cientos de familias con las que he tenido un contacto fluido en los últimos veinte años. ¿A qué llamamos Familia? ¿Qué es una Familia? Esto, que parece una pregunta retórica, no lo es sin embargo. Una mujer que vive con 4, 5 o más hijos ¿no es una Familia? Una mujer que vive con algunos hijos e hijas, alguna de las cuales tiene a su vez hijos/as ¿no es una Familia? Un hombre que vive con hijos, tal vez un hijo o 2 de su ex mujer que se fue y se lo dejó y un hermano soltero ¿no es una Familia? Dos mujeres adultas que viven con varios chicos hijos de ambas o de una de ellas y no se declaran pareja, pero que pueden serlo o no ¿no es una Familia? La abuela de varios nietos a quienes les da lo que puede para que crezcan con ella porque sus padres murieron o no están y recibe además en su casa a hijos sin ningún pariente que se ocupe de ellos, y viven en un espacio minúsculo con la mitad de camas de las que necesitan ¿no es una Familia?
Podemos tener una “idea” de Familia, pero lo cierto es que la realidad nos muestra que el término Familia es mucho más extenso de lo que nos quieren imponer como único. No solo entre los más pobres, donde me conmueve cada día descubrir la solidaridad con la que se forman “Familias” con las características más variadas, también en otros estratos sociales abundan las familias en las que hijos viven con su madre, o sus abuelos o su padre mientras el otro miembro de la pareja forma una nueva pareja y tiene a su vez hijos.
Frente a esta realidad podemos aceptar que las cosas no son como nos quieren hacer creer o cerrar los ojos y decir que eso no existe, que es la excepción, que son unos pocos. Esto pasa a nivel individual y a nivel social. Si yo me niego a aceptar la realidad, vivo malgastando una enorme cantidad de energía para no ver lo obvio y eso que yo me niego a ver, un día aparece con una fuerza arrolladora porque en las sombras creció un monstruo alimentado con esa misma energía que yo utilicé para no verlo.
Una pareja heterosexual, que cumple con todos los requisitos para ser considerada “normal” tiene hijos/as y hete aquí que uno de esos hijos/as es homosexual. ¿Cómo puede ser, si los padres son heterosexuales y son hombre y mujer? Siguiendo este razonamiento, podemos pensar con toda lógica, que una pareja homosexual que tenga hijos/as adoptados o biológicos de alguno de los dos, es esperable que esos hijos/as o alguno de ellos sea heterosexual. Lo cual nos lleva a la conclusión de que más allá de que los padres sean una pareja heterosexual u homosexual, los hijos serán heterosexuales u homosexuales. ¿De qué depende que alguien sea heterosexual u homosexual? Nadie, absolutamente nadie puede responder esta pregunta. Ni el Psicoanálisis (más allá de sus pretensiones) ni distintas teorías psicológicas o pseudo científicas pueden dar cuenta o “explicar” esta realidad.
Hoy conviven una enorme cantidad de parejas homosexuales y muchas de ellas han adoptado hijos, claro que individualmente, no como pareja. Parejas que conviven por años y llevan una vida juntos, unidos por el amor.
Una familia es un grupo de personas unidas o no por diferentes lazos de sangre que conviven y cuidan a los niños que crecen en su seno. Una pareja heterosexual con hijos/as, no es en absoluto garantía de salud. Nada asegura que en ella no exista la violencia, el abuso o el maltrato. Por supuesto que eso nunca está asegurado.
Llegado a este punto, me pregunto por el origen de reacciones tan primitivas frente a una realidad que no se puede negar. En individuos o grupos laicos, no tengo duda de que el temor irracional a los propios núcleos homosexuales no resueltos provoca estas reacciones tan primitivas. En cuanto a la iglesia católica principalmente, con El Ayatollah Khomeini local a la cabeza que habla de “guerra de Dios” y de “obras del Maligno” creo que no resiste el menor análisis. Es evidente que el poder de la iglesia se basa sobre la dominación de conciencias y está claro que la cosa se les está escapando de las manos, por eso utilizan toda la munición gruesa, pero solo podrán retrasar lo que está claro que más tarde o más temprano será solo darle un status legal a lo que ya existe en la sociedad.

Victor Richini
Lic. En Psicología