Magdalena o aneladgaM


Te mostramos la cara oculta de la “prestigiosa periodista” Magdalena Ruiz Guiñazú. Se la nombra como defensora de los Derechos Humanos, aunque muchas de sus actitudes muestran lo contrario.

Magdalena Ruiz Guiñazú que para muchos es un ejemplo de “periodismo independiente” y una ferviente defensora de la “Libertad de Expresión”, pero tiene un pasado que la condena. Aunque ahora habla mucho y muy mal de la última Dictadura Militar, en agosto de 1980 integró la reunión de 16 periodistas mujeres con uno de los jefes de la represión de la dictadura, el ministro del interior Albano Harguindeguy. Durante el café que tomó en la Rosada de Videla, Magdalena casi le pidió disculpas al general al hablar de la censura: "No queremos que usted crea, señor ministro, que éstas son acusaciones en contra suyo. Son simplemente comentarios que le hacemos para que sepa qué es lo que se dice".

El periodista Pablo Llonto (ex diario Clarín, autor de La Noble Ernestina, un libro sobre la vida de Ernestina Herrera de Noble), quien tuvo varios enfrentamientos con Magdalena, se expresó sobre este hecho: “Ella se jacta de haberse plantado a Harguindeguy en esa charla. Cuando fuimos a buscar el texto de lo que había sido ese encuentro, la pregunta que le hace a Harguindeguy dice: ‘pero bueno general esta pasando esto y no es que se lo queramos adjudicar a ustedes’. Trata de separar de responsabilidad a quien era uno de los máximos responsables. Es como tener una entrevista con Videla y decirle acá hay censura, tortura y no es que queramos decir que usted lo hace, pero evidentemente algo esta pasando. Harguindeguy era el tipo que ordenaba el rechazo de todos los Hábeas Corpus y era la persona que se jactaba de tener las listas de los desaparecidos. Creo que no es Magdalena sola para no hacer eje en ella. Magdalena formó parte de una generación de periodistas lamentables, que tienen que hacer la autocrítica para que resulten un poco más creíbles. Mientras que no la hagan, siguen poniéndose la careta de que fueron combativos, peleadores cuando no lo fueron”, manifestó el periodista.

Como integrante de la Conadep aprobó la teoría de los dos demonios. Su entusiasmo por obtener que se comparara a militares con guerrilleros llegó a tal lugar que, al declarar en el juicio a los Comandantes, se instaló en el rol de víctima cuando contó que recibió una carta anónima con amenazas supuestamente firmada por Montoneros.

Fue acusada por Osvaldo Papaleo, ex secretario de informaciones del gobierno peronista de 1975, de ser amiga del ministro de la dictadura José Martínez de Hoz, a quien cariñosamente llamaba “Joe” en sus programas de Radio Continental.

En la actualidad Magdalena tiene actitudes que muestran su verdadera personalidad. En un entredicho con el periodista Rolando Graña, director de noticias del canal America, en medio de las discusiones por la retirada de los programas TVR e Indomables, comienza este dialogo imperdible:

Rolando Graña: Magdalena, vos nunca dijiste nada sobre la huelga de Clarín porque trabajas en una radio. Nunca dijiste una sola noticia.

Magdalena: ¿Cómo sabes?

graña: Porque lo recordamos.

Magdalena: Hubo un motivo, no señor, incluso en una asamblea se examinaron caso por caso cómo se habían hecho los despidos, y por qué, y estaban dentro de la ley. Me acuerdo perfectamente.

La huelga de Clarín de la que habló Graña era la del año 2000. La empresa de la viuda de Noble (sospechada de apropiarse de dos hijos de desaparecidos) había despedido a 117 trabajadores y a toda la Comisión Interna Gremial que llevaba 3 meses de electa y estaba a punto de presentar un petitorio con todos los reclamos laborales.

Pablo Llonto recuerda ese hecho del cual fue protagonista como gremialista de Clarín “Ahí, ella atacaba a Graña por un tema de censura y éste para defenderse le dijo: ‘bueno vos que hablas que cuando fueron los despidos en Clarín nunca abriste la boca’ y Magdalena le contesta: ‘no, yo con el tema de los despidos de Clarín me tomé el trabajo de ver los legajos de los despedidos y estos estaban bien hechos por la empresa’. Cosa que es falsa, nadie puede traerle a Magdalena los legajos para verlos, porque los habían despedido. Además, si los despidieron por cuestiones gremiales, es evidente que eso se le ocurrió sólo por boquear.”

En ese momento Magdalena debió ocuparse del conflicto (ella estaba en la organización Periodistas, la que teóricamente se ocupada de defender la libertad de prensa) pero lo que hizo fue lavarse las manos y justificar que su patrona y el señor Magnetto despidiera a más de un centenar de trabajadores, gran parte de ellos militantes y activistas sindicales. Desde aquella represión del 2000, los periodistas de Clarín se encuentran silenciados, sin delegados gremiales y observados y perseguidos políticamente por una de las patronales más siniestras del país.

Otro episodio en el cual Magdalena mostró su otra cara es el que tuvo por Radio Mitre con el nombrado anteriormente Pablo Llonto (ex diario Clarín, autor de La Noble Ernestina, un libro sobre la vida de Ernestina Herrera de Noble) además es el abogado de la familia de Diego Muñíz Barreto, el ex diputado del PJ asesinado durante la dictadura. Por ese asesinato, entre otros, el ex comisario torturador Luis Patti. Este fue el diálogo:

"Pablo Llonto: ...Patti me parece uno de los últimos símbolos de la impunidad en la Argentina que todavía estaba sin detener, creo que él y la señora Ernestina de Noble, la dueña del grupo Clarín que tiene dos hijos que se sospecha que son...

Ruiz Guiñazú: ...Pero no tiene nada que ver una cosa con la otra...

P.L.: Sí que tienen que ver, Magdalena, porque los casos símbolos de la impunidad en la Argentina son los que ha protegido el poder. A Patti lo protegió el poder y a la señora de Noble la protege el poder también e importantes sectores de la prensa que no tienen la valentía y el coraje de denunciar a esta señora que tiene dos hijos; yo también llevo la causa de ella y estamos investigando quiénes son Marcela Noble y Felipe Noble.

R.G.: ¿Por qué no se da a conocer justamente quiénes son si usted tiene las pruebas?

P.L.: Precisamente porque la Justicia y gran parte del periodismo se niega.

R.G.: No, mire, si ha habido gente que se ha jugado y si ha habido gente que ha levantado su voz cuando todo el mundo se quedaba callado, han sido miembros del periodismo.

P.L.: Muy poca gente.

R.G.: Bueno, muy poca pero valiosa y fíjese que también si vamos a eso, hay muy poca gente que se anima y que se animó en su momento a dar testimonio. Pero no involucremos así a la ligera a todo un gremio como es el nuestro, yo personalmente no se lo admito...

P.L.: Magdalena, yo soy parte también del gremio.

R.G.: No, no sabía, no sabía doctor que usted era periodista. ¿En qué medio está trabajando? P.L.: Escribo para «Caras y Caretas», escribo para la revista «Selecciones» y he trabajado muchísimos años en el diario «Clarín», y conocemos todos desde adentro quiénes fueron los periodistas que tuvieron valentía, que fueron pocos y quiénes fueron la mayoría de los cobardes que en la época de la dictadura no fueron capaces de contar lo que estaba pasando. Todos lo sabemos, pero yo no hablo de los periodistas.

R.G.: ¿Sabe una cosa? Me parece que hay que tener un mínimo de respeto por el miedo ajeno, yo personalmente tengo un gran respeto por el miedo ajeno y por el propio, así que sabe qué, si tiene denuncias para hacer, doctor Llonto, hágalas en la Justicia, donde corresponde, pero no se dedique a ensuciar un gremio al que usted dice pertenecer; la verdad es que yo a usted no lo conozco.

P.L.: Magdalena, lo que usted no puede hacer es mentir y no decir que hubo periodistas que en la época de la dictadura no fueron capaces de investigar lo que pasaba en la ESMA.

R.G.: Yo lo llamé, doctor Llonto, para hablar del caso Muñiz Barreto y para hablar justamente de los secuestros que se le imputan a Patti y usted me sale con una imputación al periodismo en general. Además dé nombres si se anima, vamos, me revienta eso de salir a acusar sintiéndose el dueño de la verdad. También me acuerdo de una presunta guerrillera a la que hicieron aparecer en una revista como si estuviera arrepentida, todas esas cosas infames las recuerdo, pero yo como creo en la Justicia no me siento juez de nadie ¿se da cuenta?

P.L.: Pero Magdalena, estamos iniciando una causa por el caso de Telma Jara de Cabezas, ¿usted recuerda ese caso?

R.G: ¿Sabe qué? Como integrante de la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas no voy a empezar a citarle nombres. También a Norma Arrostito la daban por muerta en un enfrentamiento y la habían matado en la ESMA. Son cosas muy conocidas, doctor, me llama la atención que recién usted las descubre.

P.L.: Magdalena, al revés, soy el abogado de la familia Arrostito, acá cometiste un error.

R.G.: No, no me tutee porque yo a usted no lo conozco.

P.L.: Soy el abogado de la familia Arrostito desde hace casi tres décadas.

R.G.: Llonto, ¿tiene algo más que agregar sobre el caso Patti?

P.L.: No, no entiendo por qué se enoja por hechos que son reales.

R.G.: No me gusta la gente que se siente juez y que puede juzgar a todo el mundo como si fuera el dueño de la verdad. Doctor Llonto, ¿tiene algo más que agregar?

P.L.: No, no Magdalena gracias. "

Sobre ese cruce radial Llonto dijo “Yo creo que lo que la hizo brotar fue la mención de Ernestina, a la que ella evidentemente responde, pese a que no esta directamente involucrada con el grupo Clarín ahora. Sin embargo, todos los años que ha pasado en Clarín, más la claridad de su pensamiento anti laburante y anti organizaciones sindicales, hizo el resto. Nunca la hemos visto a Magdalena en una marcha en defensa de los trabajadores y esto hace que esta mujer se juegue a favor de las empresas. Con lo de la Noble se brotó y a partir de allí salió un tema, que es el rol del periodismo en la dictadura, tema que a ella se le escapa. No acepta debatir sobre una cuestión que es clara y contundente: el rol triste que cumplió la prensa en la dictadura y sobre el que ella debe rendir cuentas”, afirmó.

Al final Magdalena no era tan independiente como pensábamos…

Por SDQST http://www.saberdequesetrata.com/

Fuentes

entrevista a Pablo Llonto Revista Causa Popular 5 de diciembre de 2007

Revista Causa Popular 27 de noviembre de 2007

Revista Un Caño agosto 2005

Audio Radio Mitre http://eblog.com.ar/3147/llonto-que-es-pablo/ Agencia Walsh

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