Publicado en LA NACION el Jueves 12 de julio de 2001 |

El nuevo ajuste

Recortarán salarios y gastos del Estado para eliminar el déficit

Tras un día de fuerte tensión financiera, De la Rúa y Cavallo anunciaron anoche las más drásticas medidas tomadas hasta ahora para bajar las erogaciones públicas; "quien diga que hay otra salida, miente", dijo el primer mandatario

  • Eliminarán el déficit de $ 1500 millones previsto para el segundo semestre
  • Se reducirán los pagos a proveedores, contratistas y empleados estatales
  • Exigido por una fuerte presión

Recortarán salarios y gastos del Estado para eliminar el déficit
    El Gobierno se comprometió ayer a no aumentar la deuda pública y a gastar sólo lo que recauda, con la intención de recuperar la confianza de los ahorristas y de los mercados.

Las medidas adoptadas permitirán un ajuste cercano a los $ 2300 millones en el gasto público hasta fin de año, según detalló anoche a La Nacion el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich.

En el caso del gobierno nacional, el ahorro será de $ 1500 millones, un monto suficiente como para cumplir con las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Al respecto, el presidente Fernando de la Rúa aseguró en un mensaje por cadena que “vamos a gastar sólo lo que tenemos”. De este modo, desde este mes, el Estado nacional condicionará el pago a sus proveedores y empleados a sus futuros ingresos.

“Dispongo que no se pague un peso más de lo que se recauda”, sentenció el Presidente en su discurso, que -tras unas horas de demora- comenzó a las 22, luego de un día de intensas reuniones con funcionarios y legisladores del oficialismo y la oposición.

Esta nueva pauta se instrumentará a través de un decreto conocido anoche que modifica la ley de administración financiera sancionada a principios de los 90. El artículo primero de la norma afirma que “a los fines de garantizar una correcta ejecución de los presupuestos y de compatibilizar los resultados esperados con los recursos disponibles, todas las jurisdicciones y entidades deberán programar, para cada ejercicio, la ejecución física y financiera de los presupuestos”.

“El monto total de las cuotas de compromiso fijadas para el ejercicio no podrá ser superior al monto de los recursos recaudados durante éste”, aclara el decreto 896.

Si los recursos no permiten atender el presupuesto, “se reducirán proporcionalmente los créditos correspondientes a la totalidad del sector público nacional de modo de mantener el equilibrio entre gastos operativos y recursos presupuestarios”.

Los protagonistas

El eje de las negociaciones giró en torno del ministro de Economía, Domingo Cavallo; el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, y la titular de la cartera de Trabajo, Patricia Bullrich. En principio, se especulaba con la posibilidad de que el Presidente hablara en la residencia de Olivos o el ministro en el Ministerio de Economía. Finalmente, se decidió que ambos hablaran en la Casa de Gobierno.

El anuncio se realizó en el Salón Blanco, donde se debió acudir a personal de la Casa de Gobierno para llenar las sillas vacías, a falta de representantes del radicalismo y el Frepaso. En cambio, estuvieron presentes los diputados del partido de Cavallo, Acción por la República.

En su mensaje, pronunciado tras un nuevo día de furia en los mercados que llevó el riesgo país por encima de los 1300 puntos, el Presidente aclaró que el ahorro público no implicará despidos ni afectará los planes sociales para los sectores más carecientes.

Si bien el primer mandatario indicó que el recorte será horizontal, aclaró que a los funcionarios políticos “se les pedirá un esfuerzo adicional”. Al respecto, los ministros pasarán a ganar 4000 pesos, cerca del 50% de su remuneración actual.

Para asegurar una suba en la recaudación, el Gobierno pondrá en funcionamiento el fuero penal tributario, que se focalizará en los casos de evasión superiores a 1.000.000 de pesos. “Habrá una lucha frontal contra la evasión”, afirmó De la Rúa.

El jefe del Estado admitió el tenor de las medidas, pero dijo que “la alternativa sería el sufrimiento de todos”.

Tras las palabras del Presidente, Cavallo detalló las medidas y admitió que la desconfianza de los mercados en el exterior “se ha extendido a los ahorristas argentinos”.

“En estas condiciones de crisis de confianza no vamos a lograr la reactivación y mucho menos el crecimiento sostenido, aun con todas las medidas que tomamos. Por lo tanto, es ineludible dar este paso”, confesó el ministro, visiblemente extenuado.

El Gobierno dejó en claro que:

  • La Argentina no devaluará.

  • Se pagarán los compromisos adquiridos con el exterior.

  • El Gobierno cumplirá con las metas de déficit. En el segundo semestre, el rojo fiscal desaparecerá.

La deuda pública no aumentará.

  • No habrá pérdidas para los depósitos de los ahorristas.

Contra la evasión

Para lograr estos objetivos, Cavallo también remarcó la importancia de la lucha contra la evasión. Al respecto, aseguró que se completará la bancarización en el pago de salarios, pensiones, jubilaciones y sueldos.

El ministro agregó que se subirá el impuesto a las transferencias financieras (ITF) a su alícuota máxima, del 0,6 por ciento, tal como se había anunciado el 15 de junio pasado. Además, se eliminarán las exenciones de este tributo, que podrá ser tomado totalmente a cuenta de IVA y ganancias.

Estas medidas deberían permitir una suba de la recaudación, que redundaría en una mayor confianza externa y una caída en el riesgo país. “Se hará un ajuste hacia abajo, el estrictamente necesario para equilibrar los gastos con los recursos. Esperamos que el sacrificio que tendrán que hacer los trabajadores y prestadores sea muy corto”, atinó a comentar en su discurso el ministro, cerca de las 23, cuando culminaba un día de tensiones.

LAS NUEVAS MEDIDAS



Gastos acotados

Los pagos del Estado de cada mes -salarios, jubilaciones, pensiones, asignaciones familiares y obligaciones con proveedores- no podrán superar lo recaudado durante ese período. “Vamos a gastar sólo lo que tenemos”, dijo De la Rúa.

Impuesto a pleno

El impuesto a las transacciones financieras se lleva a la tasa máxima autorizada por la ley, del 0,6%. La medida ya había sido anunciada, pero aún no se había instrumentado. El gravamen será tomado íntegramente a cuenta de IVA y de ganancias.

El recorte

Se dejó sin efecto el decreto por el cual el ex ministro de Economía José Luis Machinea había recortado los salarios de los empleados públicos. El nuevo recorte, de efectuarse, tomará como referencia el monto previo a aquella medida.

Bancarización

El pago de sueldos, jubilaciones y pensiones deberá hacerse por medio de los bancos. Estos acordaron con Domingo Cavallo habilitar cajas de ahorro sin costo para el público. La medida apunta a combatir la evasión de impuestos.