De Narváez, preocupado por el trabajador rural


Categoría: POLITICA

Por SDQST (www.saberdequesetrata.com)

Que Francisco De Narváez es un empresario “exitoso” no es novedad, él mismo se encarga de decirlo en cuanto programa de televisión se presente. Sin embargo, lo que ningún medio de comunicación se preocupa en averiguar es la relación que el candidato a diputado por Unión-Pro mantiene con los empleados de sus fábricas.

Esta semana periodistas de la provincia de Santa Fe denunciaron en el conocido sitio Artepolítica, que alrededor de 200 trabajadores de las empresas Citrícola Ayuí y Argencitrus se manifestaron en la ciudad de Concordia en reclamo del pago de sus quincenas adeudadas. Algunos señalaron que los atrasos en los pagos se remontan “al mes agosto pasado”.

Lo curioso de la noticia es que Citrícola Ayuí pertenece al propio Francisco De Narváez, “hijo de inmigrantes trabajadores” (como señala en infinidad de spots de campaña). De acuerdo a la declaración jurada presentada por el candidato -y constatada por el diario La Nación y por el blog del programa radial La Vuelta, que se emite por Radio Continental-, su fortuna se basa en casi $30 millones y en 23 empresas, entre las que figuran dicha fábrica dedicada a la producción de cítricos y Las Blondas SA, dueña de la marca de ropa femenina Rapsodia. “Está tirando la plata haciendo política con su campaña, pero a nosotros no nos paga desde el mes de agosto pasado”, se quejó un empleado de la empacadora al medio Central de Noticias.

Otra de las cosas que se conoció en medio del reclamo, es que “el 80% de los trabajadores” de Citrícola Ayuí está en situación irregular. Los manifestantes señalaron que “eso no puede ser, encima ahora ni siquiera nos pagan las quincenas que nos corresponden”. De acuerdo a fuentes del diario Río Uruguay, la empresa de De Narváez, que tiene a la mayoría de sus empleados en “negro”, debería alrededor de 1.000 pesos por persona.

Además de los salarios adeudados, los trabajadores de Citrícola Ayuí denunciaron una situación insólita: tienen que fichar para ir al baño. En diálogo con la agencia provincial Infobyn, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Fruta, Ricardo Domingo Albarenque, denunció que los empleados “recibieron vales o tarjetas, a efectos de concurrir a los baños” y que “una trabajadora se orino encima, por lo que tuvieron que darle autorización para que se retirara, porque estaba toda mojada”.

“Se llamo a la delegada –relató el gremialista—, demostrándole lo que había sucedido, culpa de las tarjetas, que no le habían autorizado para ir al baño, pero porque tenemos que llegar a esta medida, porque tenemos que marginar, degradar al trabajador, no son esclavos son trabajadores, la única empresa que ha adoptado esta medida arbitraria y persecutoria hacia los trabajadores, es la empresa Citricola Ayuí”.

Ante la gravedad del tema, se realizó un encuentro con delegados gremiales  en la que se planteó que la decisión de la empresa de De Narváez “es anticonstitucional, esto es atentar contra la salud de los compañeros, esto es que, si un trabajador tiene necesidades de ir al baño, la empresa no lo permite, porque tiene que pedir una tarjeta, que es para tres persona”. ¿El Colorado sabrá de esta situación?

Lo que seguramente conocerá al detalle es el estado financiero de sus empresas. El periodista marplatense Jorge Elías Gómez, con el patrocinio del abogado Fernando Rodolfo Coppari, ambos radicales alfonsinistas, presentaron una denuncia penal contra De Narváez, por la presunta comisión de delitos contra la hacienda pública, defraudación y lavado de dinero. En ella, publicada por Página 12 (http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-125060-2009-05-17.html), se resalta que hay dos empresas del grupo que funcionan en la misma dirección, Juncal 4431, Citrícola Ayuí y Ogden Argentina. De Narváez posee menos del 10 por ciento de las acciones de Ogden Argentina, la empresa que explota el predio de la Sociedad Rural en Palermo, a cambio de la asunción de todas sus deudas y del pago de un canon anual. El otro 90 por ciento del paquete de Ogden Argentina está en poder de Boulevard Norte, cuyo 90 por ciento pertenece a Francisco De Narváez. Gómez sostiene que esto implica ‘un abuso de la personería jurídica’ ya que una sola persona mantiene el control absoluto de las empresas, cosa que tendría el propósito de ‘evadir, o al menos disimular, por medio del uso de personas jurídicas, su condición tributaria ante el fisco’.