“El Gobierno colombiano privilegia la solución militar”


PIEDAD CÓRDOBA


Piedad Córdoba con su característico turbante, una protagonista clave en la liberación de los rehenes cautivos de las Farc.
29-03-2009 / Cree que Alvaro Uribe está organizando su retirada electoral.
Por Diego M. Vidal y Paloma García
Periodistas

Con su clásico turbante multicolor y una típica figura de mujer caribeña, la senadora colombiana Piedad Córdoba irradia un aura que mezcla seducción femenina con la fuerza que le debe haber ayudado para enfrentar la política guerrerista del presidente Uribe y adentrarse en la selva amazónica para garantizar la liberación de prisioneros en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

Llegó a la Argentina y con un ritmo febril en 72 horas se reunió con el canciller Taiana, la presidenta Cristina Fernández y participó de un seminario organizado por la Coppal.

Los últimos sondeos llevan a Córdoba de un 82 % de imagen negativa a un 35 % de aceptación entre los colombianos, por eso los uribistas intentan descalificar sus esfuerzos por rescatar rehenes y encontrar una paz negociada, vinculándolos con una posible apetencia a encabezar la fórmula presidencial opositora.

“¡No, no, no!”, rechaza enfática esa insinuación, en diálogo con Miradas al Sur. “De ningún modo. Lo más importante para nosotros, en este momento, es el tema del intercambio humanitario (secuestrados en manos de las Farc por guerrilleros en las cárceles del gobierno).

Las liberaciones unilaterales al principio me emocionaban, pero ahora me emocionan cada vez menos. Son muy difíciles, muy complejas, demasiado riesgosas, por lo tanto lo más importante ahora es que los rehenes sean liberados en negociaciones.

Da la sensación de que luego de la cinematográfica liberación de Ingrid Betancourt, para el gobierno colombiano la suerte del resto de los rehenes no parece importarle.

El gobierno colombiano privilegia la solución militar, ha aumentado fuertemente sus operativos bélicos, no está comprometido absolutamente para nada con la solución política del conflicto y el Ministro de Defensa (Manuel Santos) está en la actitud de candidato presidencial. Quiere algún hecho espectacular que lo catapulte ante la opinión pública y eso dificulta muchísimo las liberaciones unilaterales.

–¿Hay un resquebrajamiento interno del gobierno, al punto de que el propio vicepresidente se opone al Plan Colombia?

–Yo creo que el gobierno está en retirada. Lo más preocupante para Uribe y lo más gratificante para nosotros, es que la intención de voto para la reelección ha caído estrepitosamente en 28 puntos y por lo tanto hay que concentrar más el esfuerzo en la comunidad internacional.
En estos momentos hay cinco relatores de las Naciones Unidas por las masacres de Estado, las detenciones masivas y arbitrarias, entonces creo que debemos concentrarnos en eso y hacer una dinámica pedagógica importante que logre definitivamente que la población alcance calidad política y se vuelque menos recursos en la guerra. Aprovechar que el nuevo gobierno de los Estados Unidos está recortando los fondos para el Plan Colombia.

–¿Cuál es la verdadera correlación de fuerzas en la guerra?

–Se le han dado golpes importantes a las Farc, eso no lo puedo negar, pero no están tan diezmadas como para que no diesen un golpe muy fuerte como el que acaban de dar, asesinando a 20 soldados del ejército en un enfrentamiento reciente.Yo creo que ni el ejército le gana a la guerrilla, ni la guerrilla al ejército… Pero mientras estemos con el gobierno actual, que ha privilegiado la política de seguridad democrática, es muy difícil que podamos avanzar hacia una solución negociada del conflicto, aunque pienso que está más cerca el fin del conflicto.

–¿Hay un estancamiento de la guerra?

- Eso mismo. Las fuerzas están estancadas.

–¿Que la guerra continúe y no haya una resolución pacífica, tiene que ver con haberse convertido en un gran negocio?

–Es un buen negocio para los militares, los que venden las armas, los repuestos, los helicópteros. Es un gran negocio para todos. Un escándalo de espionaje interno ha salpicado al gobierno colombiano, donde la agencia de inteligencia (DAS) controlada por la Casa de Nariño (Palacio de Gobierno) se dedicaba a espiar opositores, jueces y periodistas. Esto ha demostrado la capacidad que tiene el gobierno, a través de sus servicios de inteligencia, de hacerle espionaje a todo el mundo. Sobre todo a la oposición. ¡Hasta yo misma caí en ese espionaje! Tiene el fin de poder usar la información como instrumento para desacreditar al otro, incluso entre funcionarios del mismo gobierno. Nosotros estamos esperando, con toda certeza, que en la campaña electoral esa información sea utilizada como operación para inhabilitarnos. Es decir, mandarle un mensaje al país de que nosotros somos terroristas, que somos delincuentes, que somos malhechores…

–En Argentina hay algunos sectores que claman a favor de la pena de muerte. ¿Qué opina alguien que viene de un país con décadas de conflicto armado y violencia en sus calles?

–Con una pena de muerte de hecho, decretada… Creo que ese planteo es una involución de la sociedad, es falta de valores éticos. Una parte importante de los medios de comunicación juegan un papel muy nefasto en ese mensaje que le envían a la sociedad, muy facilista, muy elemental. Creo que lo menos se puede esperar de una sociedad como la argentina, es que recurra a una medida tan sádica como es la pena de muerte. Latinoamérica está dando pasos muy grandes hacia la integración regional, pero hasta ahora Colombia ha sido como la piedra en el zapato de ese andar.

–¿Puede avanzar si Uribe no es electo en las próximas elecciones?

–Si Uribe no es electo es muy fácil que esta integración se concrete.

Publicado por SUR