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Por J. M. Pasquini Durán
A diferencia de lo que ocurrió con los piqueteros del lockout desabastecedor de la Sociedad Rural y sus aliadas, que hicieron a su antojo con la complacencia del gobierno provincial, los trabajadores estatales y de Luz y Fuerza de Córdoba fueron reprimidos por las tropas de asalto de la policía con uso desmedido de la violencia, según testimonio directo del hijo de uno de los dirigentes gremiales. Mientras las medidas de los ruralistas que impidieron el paso de los proveedores, vaciaron las góndolas de los supermercados y secaron las estaciones de servicio para evitar el aporte fiscal de una porción de las rentas extraordinarias de exportación, los trabajadores protestaban por la rebaja de las jubilaciones presentes y futuras debido a insuficiencias de caja derivadas de la mala administración provincial. En tanto, los dirigentes del lockout eran recibidos y alentados por el gobernador durante el conflicto, los sindicalistas del Estado y de la energía serán convidados por los ministros al diálogo después que la ley de recortes jubilatorios haya sido promulgada y esté vigente.

Con el mismo criterio extorsivo que usaron los “del campo” para relacionarse con la Casa Rosada, el gobernador Juan Schiaretti, electo en la boleta de la presidenta Cristina, aseguró que si el Tesoro nacional le facilita poco más de mil millones de pesos, en calidad de anticipo, podría considerar la derogación de la ley que reduce los montos jubilatorios. El mandatario fue seleccionado para el cargo por su antecesor Juan Manuel de la Sota y por los Kirchner pero, según su adversario Luis Juez, ex intendente de la capital cordobesa, ganó por fraude o, en el mejor de los casos, por la mínima diferencia de dieciséis mil votos. Es el mismo que lagrimeó de emoción en la sala del tribunal que condenó a perpetua en cárcel común al terrorista militar Luciano Benjamín Menéndez, apenas cinco días antes de ordenar el uso de gases, balas de goma y garrotes contra los docentes, judiciales, lucifuercistas y la totalidad unánime de empleados públicos. En la actualidad, De la Sota y Schiaretti forman parte de las minorías disidentes del peronismo que rechazan las políticas del Poder Ejecutivo nacional, lo mismo que Duhalde, Menem, Rodríguez Saá, Huerta y Romero. Para continiar cliquear el titulo