Antonio Bussi lloró y justificó el accionar de la dictadura


Antonio Domingo Bussi justificó este mediodía "la figura del desaparecido como un arbitrio psicológico" en la "guerra" que señaló existió en la Argentina durante los violentos años 70. Llorando, el represor debió pedir un cuarto intermedio cuando promediaba su declaración ante el Tribunal que lo juzga.
El represor y ex gobernador de Tucumán Bussi comenzó su declaración con una introducción en la que, en medio del llanto, dijo haber llegado a la audiencia en un estado de salud delicado.
"Consciente de la precariedad de mi salud física y de las consecuencias que este mismo acto podría acarrearme", dijo el anciano represor que hoy ingresó a la audiencia en silla de ruedas.
Luego, ya en la lectura de su descargo, acusó a los jueces de haber incurrido en una "aberración jurídica". "Hacen una omisión sistemática y deliberada, arbitraria e intencional del marco histórico de la guerra", sostuvo, al momento en que comenzó a leer distintas acusaciones en contra de las víctimas por las que se entabló el juicio.
Señaló que su accionar estuvo orientado a "aniquilar la agresión marxista leninista en todo el territorio nacional con epicentro en Tucumán", y habló de una lucha contra "bandas equipadas e instruidas militarmente con apoyo extranjero. No eran jóvenes idealistas, eran mercenarios, eran traidores a la Patria, delincuentes terroristas subversivos".
Por otra parte, al referirse a la figura del desaparecido, dijo que sólo se trató de un "arbitrio psicológico creado por los guerrilleros es para encubrir sus muertes en combate". Y agregó que "la mayoría de los desaparecidos fueron militantes políticos".
"La guerra fue iniciada por los terroristas", prosiguió.
Además, señaló que las órdenes que la plana mayor dio durante este período de conflicto eran de cumplimiento obligado por los subordinados. "En tiempos de guerra, los viejos códigos llegaban al fusilamiento de quien dejaba de cumplir una orden del servicio por traición a la Patria", sostuvo.
Y, finalmente, finalizó su descargo acusando al Gobierno nacional por su procesamiento. "Soy un perseguido político por el gobierno, víctima del rencor y la venganza. Quieren destruirme como ciudadano, como militar y como político".
Preguntas sin respuesta El juicio oral y público que se les sigue a los represores Antonio Bussi y Luciano Menéndez pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo martes a las 9:30 según dispuso el presidente del Tribunal tucumano.
Más tarde declaró brevemente Menéndez quien se limitó a defender sus acciones durante la dictadura, no aceptó preguntas y dijo que el juicio "es inconsttitucional" tras lo cual el juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el martes próximo a las 9:30.
Al igual que lo hizo en el juicio llevado en su contra, Menéndez desconoció al tribunal que lo procesa y se negó a responder preguntas. Advirtió que "los subversivos no dejaron de lado la lucha armada ni política" y afirmó que no quiere presentarse a "un juicio donde los terroristas que antes tiraban bombas para hacer un país comunista".
La llegada de los acusados El represor Antonio Domingo Bussi arribó a las 8:15 al Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán en silla de ruedas, y conectado a un tubo de oxígeno a través de una cánula nasal, del mismo tipo que la que portó en la primera -e inconclusa- audiencia. En tanto, Menéndez llegó pasadas las 7:30. Ambos fueron trasladados por el Servicio Penitenciario Federal, a diferencia de lo que había ocurrido el martes pasado.
Bussi ingresó custodiado por policías portando escudos protectores, informó la agencia Télam.
A los militares retirados se les imputaron los delitos de violación de domicilio y violación ilegítima de la libertad agravada, aplicación de tormentos reiterados, homicidio calificado y asociación ilícita, en concurso real con el delito de genocidio, previsto por el Derecho Internacional.