MANIFIESTO ANARKO-PERONISTA


Del Grupo AnarkoPeronista de Facebook

¿Cuántas veces te miraron mal cuando dijiste que eras peronista?¿Cuántas veces notaste que te miraban como un bicho raro al confesar tu peronismo?¿Cuántas veces esperaste un tiempo antes de contarle a tu novia sobre tu peronismo, sabiendo cómo te iba a mirar? Los peronistas sufrimos persecusiones, fusilamientos, desapariciones. Y además de todo eso, sufrimos ser vistos como bichos raros.

Los sectores de la clase media acomodada, ese medio pelo, de alto NES y concentrado principalmente en centros urbanos, no pueden entender cómo uno de "ellos", o sea, una persona "bien", puede llegar a pertenecer a esa enorme patota que es el peronismo.

Tu suegro o tu jefe pueden aceptar cualquier cosa, que seas liberal, que seas medio fachito, que seas socialista, hasta incluso que seas marxista, pero lo único que no se pueden explicar es que seas peronista.

Cuántas veces viste en la tele, o los diarios, cómo una manifestación peronista era denostada, tratada como algo sucio, patoteril, clientelar y despreciable. Sin embargo, una marcha de personas "bien" portando velas y reclamando violencia policial, es una reafirmación de los valores republicanos.

Cuántas veces viste que toda ideología peronista era considerada de calidad inferior a las probadas y razonables ideologías liberales, marxistas, socialistas, etc., y cómo los autores del peronismo siempre fueron despreciados cuando no degradados como no intelectuales.

Cooke dijo alguna vez que el Peronismo es el hecho maldito del país burgués. Ricky Espinosa en cambio dijo "los peronistas somos las ovejas negras de la sociedad careta". El Peronismo es ese elemento que el aparato cultural de la superestructura tilinga del coloniaje, no logra asimilar. Le es ajena, le es agresiva. Insulta a los patrones de buen gusto de la sociedad más careta. Cantar la marcha peronista causa mucho más desagrado que cantar la internacional.

A su vez, el peronismo se desnaturalizaría si fuera asimilado por esa superestructura. Se volvería algo estéril, anodino, inofensivo. Se volvería un elemento más que sostiene esa superestructura tilinga. El peronista es un ser por naturaleza anarkista respecto a esa sociedad careta y gorila. El día que el peronista deje de ser ese anarka que la sociedad no entiende, debería aceptar las reglas de esa superestructura, renunciando jústamente a lo que lo hace peronista. Se convertiría entonces en un gorila, en algo que ya es la negación del peronismo. Se convertiría en un Guardia de Hierro, un CDO, un Menemista. Terminaría votando a Lavagna.

Por eso, el verdadero Peronista, en su estado más puro y natural, es el Anarko-Peronista. Esa persona contradictoria, esa fuerza de cambio social, ese elemento cuestionador de la realidad establecida. El verdadero Anarkista es a la vez el Verdadero Peronista. Por eso, celebramos el Anarko-Peronismo, y todo lo demás es peronismo tibio que termina militando en las filas de la sociedad conservadora.